Al menos cien personas murieron y decenas resultaron heridas el domingo durante una ofensiva del ejército en Hama, ciudad rebelde del centro de Siria, en una «de las jornadas más sangrientas» desde que se iniciara la revuelta contra el régimen, informaron militantes, según AFP.
«Un centenar de civiles murieron este domingo por los disparos de las fuerzas de seguridad que acompañan al ejército en su entrada por la fuerza en la ciudad de Hama», lo que fue ordenado por el presidente Bachar Al Asad, declaró Abdel Karim Rihaui, presidente de la Liga Siria de Defensa de los Derechos Humanos (LSDDH), agrega France Press.
Los hechos se registraron apenas horas antes del comienzo del mes de ayuno musulmán de ramadán. Según EFE, se teme que pueda estar por encima de las 120 muertes anunciadas por el Comité Sirio de Derechos Humanos, principalmente en la ciudad de Hama (centro).
Otras fuentes como el presidente de la Organización Siria de Derechos Humanos, Amar Qurabi, señalaron que el número de muertos se eleva a 145, mientras que los llamados Comités de Coordinación Local informaron en su última actualización de su página en Facebook de la muerte de 71 personas.
La operación militar en Hama comenzó al amanecer, cuando el presidente sirio mandó sus tanques, que ya antes asediaban la ciudad, a las calles en medio de un fuerte tiroteo, que según testigos, fue «indiscriminado».
La estampa devolvió a algunos la masacre, en aquel momento silenciada y casi inadvertida, cometida por el padre de Al Asad, Hafez, que arrasó Hama en 1982 para aplastar la insurrección de grupos islamistas. Se calcula que más de 20.000 personas murieron entonces.






