Dos personas murieron en el centro andino de Ecuador, con lo que aumentó a 33 la cifra de víctimas fatales en el país por una intoxicación con licor adulterado, informó ayer el Ministerio de Salud.
Según esa entidad, los dos pacientes fallecieron el fin de semana en la provincia de Tungurahua tras consumir una mezcla de alcohol etílico (apto para consumo humano) y metílico (de uso industrial). Los decesos se registran desde el 12 de julio y en total han sido atendidos 132 pacientes en 15 de las 24 provincias, mientras que un número no precisado quedó ciego o sufrió daños renales.
A raíz de la emergencia, el Gobierno decretó el 17 de julio el estado de excepción por dos meses y la ley seca (veda para la venta y consumo de licor) durante tres días. La situación más grave se presentó en la provincia de Los Ríos, en el suroeste del país, donde hubo 20 muertes.
Los otros fallecimientos ocurrieron en Tungurahua (siete), Guayas (dos), Manabí (uno), Azuay (dos) y Pichincha (uno). El reporte oficial precisó que hay otros 90 pacientes considerados como casos sospechosos y probables de intoxicación con alcohol metílico.
Mientras, los operativos de la Policía y las Fuerzas Armadas continúan en varias regiones para detener a quienes distribuyeron las bebidas y decomisar alcohol que se comercializa sin registro sanitario.






