Cinco personas, víctimas de la sequía y la hambruna que azotan a Somalia, perdieron la vida ayer a consecuencia de un robo de alimentos de un convoy del Programa Mundial de Alimentos (PMA), en un campo de desplazados de Mogadiscio.
«Todo el mundo se puso a correr para refugiarse cuando el escolta de seguridad del convoy intercambió tiros con los asaltantes», describió a la AFP Abdikadir Mohamed, un chofer de los convoyes de asistencia.
El ataque se produjo en un campo del barrio de Badbado, en el sur de Mogadiscio, que alberga a varios miles de personas desplazadas por la sequía y el hambre. La zona está bajo control del Gobierno de transición somalí.
Los asaltantes, cuya identidad se ignoraba e iban uniformados, atacaron el campo cuando los siniestrados esperaban la distribución de alimentos por el PMA.
«Vi los cadáveres de cuatro personas, pero el balance podría ser mayor», indicó a la AFP Mohamed Abdulahi, otro testigo.
«Hay que deplorar víctimas y nos esforzamos por clarificar las circunstancias» del tiroteo, declaró a la AFP una portavoz del PAM en Nairobi, Susannah Nicol. Unos 100.000 somalíes se refugiaron en Mogadiscio en los últimos meses.






