Las fuerzas de seguridad sirias mataron al menos a 13 personas ayer durante las manifestaciones en varias ciudades, pese a la creciente movilización contra el gobierno de Bashar al Asad y condenas cada vez más acuciantes de la comunidad internacional.
En este sentido, la secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, instó a los países a detener el intercambio comercial con Siria como medida para presionar al presidente Bashar al Asad para que desista de reprimir violentamente las protestas opositoras. El jueves, Clinton citó directamente a China, India y Rusia.
Como cada viernes desde el inicio del movimiento de contestación, el 15 de marzo, se celebraron manifestaciones masivas, convocadas desde la red social Facebook, bajo el lema «Sólo nos someteremos a Dios».






