Al menos 13 personas, entre israelíes y palestinos, han muerto este jueves tras una serie de ataques en el balneario israelí de Eilat y en Gaza.
Todo comenzó cuando un grupo numeroso de hombres provistos de armamento pesado ha atacado autobuses y automóviles cerca de Eilat, en el desierto del Neguev; al menos siete ciudadanos israelíes han muerto y unos 30 sufrieron heridas, al margen de un número indeterminado de caídos en el bando agresor.
Los atentados se iniciaron a las 12.04 hora local (05.04 en Bolivia) a unos veinte kilómetros de la ciudad de Eilat (a orillas del Mar Rojo), informa EFE.
«Los culpables pagaran un precio muy caro», ha asegurado el primer ministro, Benyamin Netanyahu, y su ministro de Defensa, Ehud Barak, han atribuido de inmediato la responsabilidad a la milicia islamista Hamas. De esa manera, el ejército lanzó como represalia un bombardeo sobre Gaza, con otras seis víctimas, según El País.
Este ataque aéreo, que fue confirmado por fuentes militares de Israel, tuvo lugar pocas horas después de un mortífero triple atentado contra el territorio israelí.
En la noche, dos cohetes fueron lanzados de la franja de Gaza en dirección de la ciudad de Ashkelon, al sur de Tel-Aviv, y por lo menos uno fue interceptado por el sistema de defensa antimisil «Iron Dome», según el ejército.






