Al Qaeda es más débil que hace 10 años, cuando tuvieron lugar los atentados en EEUU, estiman expertos y dirigentes occidentales, pero grupos armados islamistas vinculados con la red o incluso kamikazes aislados pueden seguir perpetrando ataques de ese tipo.
Tras anunciar la muerte de Osama bin Laden en mayo algunos dirigentes estadounidenses pronosticaron el declive de la red creada a fines de 1980, pero otros expresaron un punto de vista diferente.
«El núcleo central de Al Qaeda está contra las cuerdas. Nunca estuvieron tan débiles como ahora», estimó el exdirector del Centro Nacional de Antiterrorismo estadounidense, Michael Leiter, nombrado durante el periodo presidencial de George Bush (2001-2009) y confirmado en el actual mandato de Barack Obama.
«La amenaza cambió. No tiene las mismas proporciones que en septiembre del 2001, pero no se necesita llegar a tanto para provocar un impacto enorme en un país o un efecto geopolítico», estimó Leiter. «Miren la tragedia en Noruega y lo que va a causar en Europa. Pequeños acontecimientos pueden tener un impacto estratégico», puntualizó, aludiendo al doble ataque que dejó 77 muertos el 22 de julio.
Obama explicó el martes que teme más un atentado de un solitario que uno llevado a cabo de manera «masiva» y «organizada», como el 11 de septiembre del 2001 en EEUU.






