«Me complace anunciar ahora que la sede de la próxima Jornada Mundial de la Juventud, en el 2013, será Río de Janeiro», dijo el
Papa tras una misa con alrededor de 1,5 millones de personas en la explanada de Cuatro Vientos, a las afueras de Madrid.
«Pidamos al Señor ya desde este instante que asista con su fuerza a cuantos han de ponerla en marcha y allane el camino a los jóvenes de todo el mundo para que puedan reunirse nuevamente con el Papa en esa bella ciudad brasileña», formuló.
En ese momento, en el estrado desde donde el Papa celebró la misa, un grupo de jóvenes españoles con camisetas rojas portó la gran cruz de madera y el ícono de la Virgen de la JMJ y los entregaron a varios jóvenes brasileños, que estaban ataviados con camisetas amarillas y pantalones verdes y saludaron a la multitud portando banderas de su país.
«Espero poder reunirme con vosotros dentro de dos años, en la próxima Jornada Mundial de la Juventud, en Río de Janeiro,
Brasil», llamó luego en portugués a los jóvenes de los países lusófonos al despedirse de los jóvenes en varios idiomas.
«Quisiera agradecerle por haber elegido Brasil para la próxima Jornada Mundial de la Juventud (JMJ). Estamos muy felices, la alegría del pueblo brasileño será fortalecida con esta Jornada», respondió la joven voluntaria brasileña Gisele Azevedo en un acto posterior con este colectivo.
Benedicto XVI terminó ayer su visita a España llamando a los jóvenes católicos a difundir su fe, tras la última misa de la JMJ. «¡Llevad el conocimiento y el amor de Cristo por todo el mundo!», exhortó el Papa a los jóvenes tras una eucaristía al aire libre ante un mar de jóvenes, antes de regresar a Roma tras cuatro días en Madrid.
«Él quiere que seáis sus apóstoles en el siglo XXI y los mensajeros de su alegría. ¡No lo defraudéis!», les dijo antes de advertirles que no se dejen «seducir por las falsas promesas de un estilo de vida sin Dios».
El Papa volvió a celebrar misa en el mismo lugar en que la víspera presidió una vigilia de oración que se vio obligado a interrumpir brevemente por una violenta tormenta. «Espero que hayáis podido dormir a pesar de la inclemencia del tiempo. Seguro que esta madrugada habréis levantado los ojos al cielo más de una vez, no sólo los ojos, sino también el corazón».
Al anochecer, cuando el Papa empezó a hablar, un fuerte viento y lluvia acompañados de relámpagos sembraron el pánico por un momento y obligaron al santo padre a interrumpir el discurso en que proponía un matrimonio entre «hombre y mujer» abierto al «don divino de la vida».
Antes de dejar la capital española, invitó a los jóvenes a «difundir por todos los rincones del mundo la gozosa y profunda experiencia de fe vivida en este noble país». Aseguró además que España «puede progresar sin renunciar a su alma profundamente religiosa y católica», y dijo que reza por «los que no encuentran trabajo».
BRASIL, LA NUEVA SEDE
La JMJ de Río de Janeiro será un año antes de lo previsto, el 2013 en vez del 2014 (la JMJ, convocada por el Vaticano, se realiza cada tres años), para evitar que coincida con el Mundial de Fútbol que se disputará en Brasil el 2014.






