La euforia que caracterizó la entrada de los rebeldes en Trípoli empieza a esfumarse y a ceder el paso a la confusión, mientras los rebeldes y los leales al coronel Muamar Gadafi se enfrentan en las calles de la capital. Los combates se producen un día después de que el hijo del dictador, Saif al Islam, apareciera antes los periodistas extranjeros, desmintiendo la noticia de su detención. Mientras, el paradero del aún mandatario, sigue desconocido, informa El País.
Los rebeldes ya han perdido el control de la zona portuaria de Trípoli y, según la cadena Al Arabiya, han matado esta mañana a decenas de leales de Gadafi en un convoy procedente de Sirte, ciudad natal del coronel, en el norte del país.
La BBC informa de que el hotel Rixos, donde anoche hizo su comparecencia Saif al Islam y donde se alojan los periodistas extranjeros, ha sido atacado. Según la misma fuente, también se han escuchado explosiones y disparos en los alrededores de Bab al Aziziya, la residencia del líder libio.
Si este lunes los rebeldes aseguraban tener el control de alrededor del 95% de la capital, ahora, Saif al Islam, de quien se dijo que estaba en manos de los opositores, ha salido a proclamar que la ciudad está «bajo el régimen», según El Mundo.
«Trípoli está bajo nuestro control. Que todo el mundo esté tranquilo. Todo está bien en Trípoli», dijo Saif al Islam, el hijo del líder libio con mayor trascendencia política.
El ‘delfín’ de Gadafi visitó anoche el hotel de Trípoli en el que se alojan los periodistas extranjeros y se llevó a algunos de ellos hasta la residencia fortaleza de su padre, en Bab El Aziziya. Dijo que su padre se encuentra en Trípoli y que está bien.
Imágenes de televisión le mostraron sonriendo, saludando y estrechando la mano de simpatizantes con lo que se descartó que fuese detenido por los rebeldes en Trípoli, a pesar de que esta información había sido confirmada por el fiscal jefe del Tribunal Penal Internacional (TPI), Luis Moreno-Ocampo. «Estoy aquí para dispersar los rumores», ha dicho Saif al Islam, en el breve discurso que ha ofrecido a la prensa internacional.
Así, ha despejado las dudas sobre su situación aclarando que no ha sido capturado. Estas declaraciones contradicen lo anunciado ayer por Moreno Ocampo, quien incluso había adelantado que el TPI estaba negociando la entrega de Saif al Islam, acusado junto a Gadafi y el jefe de Inteligencia, Abdulá al Senusi, de crímenes contra la Humanidad.
El ministro de Exteriores francés, Alain Juppé, ha declarado en una entrevista radiofónica en París que «la victoria no es completa». «El régimen está al borde del hundimiento pero todavía hay bolsas de resistencia, hay que mantener la presión», ha destacado Juppé. Francia, uno de los protagonistas de la campaña militar y diplomática contra el dictador libio, respalda la opinión de EE UU y Reino Unido: solo es una cuestión de tiempo.
Paradero de Gadafi
Sigue sin conocerse el paradero de Gadafi, y entre las opciones que se barajan está la de que se encuentre en el búnker debajo de la residencia. Al Islam, preguntado por su padre, ha dicho que «se encuentra a salvo» y «en Trípoli, por supuesto», informa El Mundo.
El coronel Lavoie reconoció que desconocen su paradero, aunque le restó importancia. «La solución [al conflicto libio] será política y Gadafi no será parte de esta solución. No sabemos dónde está pero no es muy importante, aunque tenga valor simbólico para sus partidarios», aseguró.






