Un grupo armado asaltó e incendió el jueves el casino Royale de Monterrey, tercera ciudad de México, dejando un balance provisional de 52 muertos y una decena de heridos por intoxicación y quemaduras, informó ayer Rodrigo Medina, gobernador del estado de Nuevo León, cuya capital es Monterrey. Un total de 39 de los 52 fallecidos han sido identificados. De ellos, 31 eran mujeres, informó la Fiscalía estatal.
El director de Protección Civil, Jorge Camacho, descartó que puedan quedar sobrevivientes dentro del inmueble, pero la búsqueda de cadáveres continuaba. En una declaración a medios efectuada en su residencia oficial, el mandatario Calderón señaló que «es evidente que no enfrentamos a delincuentes comunes, sino a verdaderos terroristas que han superado todos los límites».
El Jefe de Estado, que utilizó por primera vez el término «terrorismo» para referirse a la violencia en México, expresó sus condolencias y decretó tres días de duelo nacional a partir del jueves frente a lo que consideró como el «más grave atentado contra la población civil inocente que haya visto el país en mucho tiempo».
«Pondremos todos los recursos a nuestro alcance» para atrapar a los responsables, aseguró el gobernante mexicano.
La Fiscalía ofreció una recompensa de 30 millones de pesos (unos 2,4 millones de dólares) por información útil sobre los autores del crimen. Este tipo de casinos «son visitados sobre todo por mujeres y gente mayor» y los criminales «lo sabían», dijo a la AFP un guardia de seguridad de una empresa ubicada frente al local , quien pidió el anonimato.
«Las llamaradas eran enormes, creíamos que el lugar entero explotaría con todas esas personas dentro (…) nadie merece morir así», afirmó una joven trabajadora de la misma compañía. Entre los muertos hay 35 mujeres y 10 hombres, mientras que aún se desconoce el sexo del resto de las víctimas, de acuerdo con peritos.
Sobre las motivaciones del ataque, el gobernador Medina dijo que se siguen varias líneas de investigación y precisó que una de ellas sería una represalia por falta de pago del establecimiento a algún grupo del crimen organizado.
Nuevo León y el resto del noreste mexicano padecen desde hace más de un año y medio una espiral de violencia atribuida a un enfrentamiento entre los exaliados cárteles del Golfo y Los Zetas.
Autoridades difundieron imágenes de la entrada del casino tomadas por cámaras de seguridad en las que se observa cómo unos ocho o nueve hombres armados llegan en varios vehículos, bajan unos garrafones presuntamente con líquido inflamable.
El presidente de EEUU, Barack Obama, condenó en un comunicado el «brutal» ataque. Washington «es y seguirá siendo un socio en esta lucha», afirmó . «Compartimos con México la responsabilidad de afrontar este reto».
‘Cacerolada’ a través del twitter
Un grupo de ciudadanos mexicanos convocó para anoche, vía la red social Twitter, una «cacerolada» en la Ciudad de México para protestar contra el ataque incendiario a un casino de la norteña Monterrey, que causó 52 muertes. La protesta, que ha sido difundida entre usuarios de la red, se llevará a cabo en el Ángel de la Independencia.
La ONU condena el ataque
El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos expresó su enérgica condena por el ataque contra un casino en la ciudad de Monterrey y se sumó al luto que embarga a los mexicanos. ONU-DH «condena enérgicamente el ataque ocurrido el día de ayer en la ciudad de Monterrey en el casino Royale», dijo el organismo en un comunicado difundido ayer a través de su oficina en Ciudad de México.
Recriminación a EEUU
El presidente mexicano, Felipe Calderón, elevó ayer el tono de sus críticas contra las autoridades de EEUU y afirmó que si los estadounidenses «están resignados a consumir drogas», deben establecer otros puntos de acceso de narcóticos a su territorio «distintos a la frontera» con México.
El gobernante mexicano ofreció un mensaje a la nación después de que un grupo de criminales incendió el jueves un casino en la norteña ciudad de Monterrey, en un hecho en el que fallecieron 52 personas y una decena más resultaron heridas.
«Si están decididos y resignados a consumir drogas, busquen entonces alternativas de mercado que cancelen las estratosféricas ganancias de los criminales o establezcan puntos de acceso claros distintos a la frontera con México, pero esa situación ya no puede seguir igual», sostuvo Calderón, en medio de un reclamo inusualmente duro contra EEUU.






