El agua corriente y la comida escasean, la electricidad va y viene, y la basura está por todas partes, dijeron a la BBC residentes desde la capital libia. Los hospitales permanecen desbordados por la cantidad de heridos en los enfrentamientos, la falta de personal y la escasez de suministros médicos. El jefe del Consejo de Transición Nacional, Moustapha Abdeljalil, calculó que más de 20.000 personas murieron en Libia por los enfrentamientos entre rebeldes y fuerzas de Gadafi durante los últimos seis meses. Aunque remarcó que no existe una cifra exacta.
Docenas de cuerpos han sido vistos apilados en hospitales de Trípoli, como en el de Abu Salim, cuyas instalaciones fueron abandonadas durante los últimos combates. Muchos de los cadáveres que ahí se hallaron, cubiertos bajo sábanas, eran de piel oscura. Se cree que de personas procedentes de África Subsahariana, donde Gadafi reclutó luchadores para su ejército.
En los alrededores de la residencia de Muamar Gadafi, recientemente ocupada por los rebeldes, se hallaron también cuerpos que sugieren una posible ejecución de civiles. Unas dos docenas de cadáveres, con las manos atadas y con un tiro de bala en la cabeza, fueron hallados en el área donde por meses acamparon los simpatizantes de Gadafi.
La cadena de televisión Al Jazira mencionó también a un total de 15 activistas opositores hallados en un depósito de cadáveres en la capital, supuestamente asesinados por seguidores de Gadafi cuando los rebeldes entraron en Trípoli. Sin embargo, se trata de números sueltos. Hasta ahora no se conoce una cifra consolidada de Trípoli. Se desconoce la cifra de muertos desde que los rebeldes entraron en la capital.
«Estas noches han sido muy dramáticas, estamos haciendo todo lo que podemos», dijo a la BBC una enfermera británica, quien explicó que los centros hospitalarios de la capital han sido desbordados por la cantidad de heridos durante los combates. Los hospitales se han visto hasta tal punto incapaces de atender a la cantidad de heridos que llegaron estos últimos días, que se instalaron ambulatorios improvisados donde los pacientes se atienden a ellos mismos. Así explicó a la BBC el responsable de Médicos Sin Fronteras, Jonathan Whittall, desde Trípoli.
Los ambulatorios se instalan en viviendas de particulares, donde los pacientes están tirados en el suelo o sobre mesas. Según Whittall, casi la totalidad de los tratados es por herida de bala, lo que dificulta el atender a pacientes con otros problemas. A eso se suma la escasez de suministros médicos y personal.
«En los hospitales que he visitado desde el inicio de los combates en Trípoli, se viven escenas de caos, ya que muchos doctores y enfermeros no pueden llegar a su lugar de trabajo porque viven en zonas de la ciudad que no son seguras», apuntó.
Ban pide misión de paz
Ante la situación de violencia que se vive en Libia, a la que ahora se suman las informaciones sobre ejecuciones masivas, el secretario de la ONU, Ban Ki-moon, ha asegurado ayer que pedirá al Consejo de Seguridad que estudie el despliegue urgente de una misión de paz, debido a la caótica situación en el país norafricano.
«Hemos entrado en una fase distinta y decisiva en Libia», aseveró ante la prensa Ban, que considera que sería «deseable» tener al menos un grupo allí que ayudara «a restaurar el orden y la estabilidad», objetivo para el que pidió la colaboración de la comunidad internacional, especialmente de la Unión Africana.






