La mujer de Muamar Gadafi, Safia, y tres hijos del coronel libio , Aisha, Mohamed y Hanibal, entraron este lunes en territorio argelino, anunció el ministro de Exteriores del país magrebí, informa El Mundo.
«Esta información se ha transmitido al secretario general de la ONU y al presidente del Consejo Nacional de Transición (CNT) libio, Mahmud Yibril», indicó el Ministerio argelino en un comunicado. El órgano de gobierno de los rebeldes no tardó en calificar la hospitalidad argelina de «acto de agresión». El CNT también anunció que pedirá formalmente a Argel la extradición de los cuatro miembros de la familia Gadafi.
Se ignora el paradero del coronel y sus hijos Saif al Islam, Jamis y Mutasim, los más detestados por la mayoría de los seis millones de libios al dirigir la represión que se abatió sobre Libia desde mediados de febrero, informa El País.
Mientras, la guerra continúa y la ciudad de Sirte, tierra natal de Gadafi, es en donde se enfocan los enfrentamientos. La patria chica de Gadafi, un villorrio al que el tirano barajó convertir en capital del país, es la única ciudad que rechaza sacar bandera blanca.
Los sublevados ya alcanzaron sus puertas el 28 de marzo. Pero entonces fueron avasallados por la maquinaria militar de Gadafi y forzados a la estampida hacia Bengasi. Ahora, en posición de fuerza, fugado el autócrata, conquistada casi toda Libia, y tras días de negociación infructuosa con los militares, los insurgentes han lanzado un ultimátum: Sirte debe rendirse o la ciudad será asaltada a sangre y fuego. Pero los líderes del régimen depuesto juegan con el miedo, y advierten a los vecinos de que la rendición equivale a la muerte a manos de los rebeldes.






