El curso escolar comenzará en Madrid con huelga. O no. Eso es lo que han decidido más de 2.000 profesores tras cinco horas de debate en una multitudinaria asamblea que se ha parecido mucho a las celebradas por el Movimiento 15-M, al imitar incluso los característicos símbolos de los «indignados» como el agitar de los brazos para apoyar las propuestas.
Como todos los asistentes tenían posibilidad de hablar, se pusieron sobre la mesa multitud de argumentos, además de la propuesta oficial, es decir, la que llevaban bajo el brazo los sindicatos mayoritarios.
Nunca antes se habían reunido tantos docentes en la capital para expresar su malestar por unas medidas que consideran «recortes» educativos. La convocatoria se produce después de que la presidenta de la Comunidad Autonómica de Madrid, Esperanza Aguirre, haya apelado por carta a su «sentido del deber» y les haya pedido «un mayor esfuerzo».
La huelga será el 14 de septiembre, como proponían los sindicatos, el mismo día en el que empieza el curso en Secundaria. Los docentes madrileños de secundaria suman 25.000, por lo que el éxito del paro no está asegurado.
Con estas acciones, la comunidad educativa quiere dar «un toque de atención» al Gobierno regional que, entre otras cosas, ha ampliado su horario de 18 a 20 horas lectivas. Según los sindicatos se producirá una «pérdida de más de 3.000 puestos de trabajo, que afectará fundamentalmente a interinos».






