Militares británicos infligieron «violencia gratuita seria» a un civil iraquí que murió mientras estaba bajo su custodia en septiembre del 2003 en Basora, sur de Irak, según las conclusiones de una investigación pública divulgada ayer en Londres.
Baha Musa, un recepcionista de hotel de 26 años, sufrió 93 lesiones, entre ellas varias costillas fracturadas y una nariz rota, durante las 36 horas que pasó con los miembros del Primer Batallón del Regimiento Queen’s Lancashire (1QLR), hasta su fallecimiento el 15 de diciembre.
El informe final de la investigación sobre las circunstancias que rodearon esta muerte nombra a 19 militares responsables de agresiones o abusos contra Baha Musa y otros nueve iraquíes que estuvieron detenidos con él, aunque destaca que muchos más estaban al corriente de lo ocurrido y no denunciaron.
Estos abusos «constituyen un horroroso episodio de seria violencia gratuita en contra de civiles que resultó en la muerte de un hombre y en heridas a otros», declaró el presidente de la comisión, el juez retirado William Gage, al presentar las conclusiones de tres años de trabajo en una rueda de prensa.
«Representaron una violación muy grave de disciplina por parte de miembros del 1QLR», agregó precisando que los acontecimientos constituyeron una «gran mancha en la reputación de las fuerzas armadas» en Irak. El informe, de 1.400 páginas, condena también el «fracaso colectivo» del Ministerio de Defensa por permitir que soldados desplegados en Irak durante la guerra utilizaran técnicas prohibidas.





