El presidente palestino, Mahmud Abbas, se reunió ayer con dos de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU, el presidente francés, Nicolas Sarkozy, y el canciller británico, William Hague.
El presidente de EEUU, Barack Obama, tenía previsto encadenar las entrevistas bilaterales, incluyendo una con la jefa de Estado brasileña, Dilma Rousseff.
Abbas presentará el viernes el pedido de reconocimiento de un Estado palestino como miembro pleno de la ONU, sobre la base de las fronteras previas a la Guerra de los Seis Días de 1967, y que abarque la Franja de Gaza y Cisjordania, incluida Jerusalén Este. Israel y EEUU se oponen enérgicamente a esta iniciativa.
Washington ha amenazado incluso con bloquear la demanda en el Consejo de Seguridad, donde los palestinos necesitan nueve votos sobre un total de 15 y sin ningún veto de los miembros permanentes (EEUU, Francia, Gran Bretaña, China y Rusia).
Ante esta situación, el canciller palestino, Riyad Al Maliki, instó ayer a Washington a «revisar su posición» en la ONU y «estar al lado» de la mayoría de países que apoyan la solicitud palestina. «Espero que Estados Unidos revise su posición», dijo Maliki.
El apoyo para el nuevo país miembro
En América Latina, Brasil, Argentina, Bolivia, Ecuador, Cuba, Venezuela, Nicaragua, Guyana, Paraguay, Costa Rica y El Salvador han reconocido al Estado palestino libre e independiente con las fronteras de 1967.
Chile, Uruguay y Perú lo han reconocido, pero sin mención de sus fronteras, y México ha manifestado su apoyo, pero sin un reconocimiento explícito. Colombia —que es uno de los 10 miembros no permanentes del Consejo de Seguridad— se ha alineado con la posición israelí.
La esperanza de EEUU es que los palestinos no consigan los votos, lo que le evitaría tener que usar el veto un año después del discurso de Obama en el que afirmó querer un Estado palestino en la ONU el 2011.






