Gabriela Blas, una pastora indígena aymara que fue condenada a 12 años por la muerte de su hijo de tres años, fue liberada este sábado, luego de que el presidente chileno, Sebastián Piñera, la favoreciera con la rebaja de su pena a la mitad, informó una fuente judicial.
La mujer indígena cumplió cinco años de su condena en una cárcel de la ciudad de Arica, a unos 2.100 km al norte de Santiago, por el fallecimiento de su hijo que se extravió en el altiplano, en 2007, mientras pastoreaba llamas. El cuerpo del menor fue encontrado momificado después de un año.
El mandatario Piñera decidió rebajar la pena carcelaria a seis años en mayo, en respuesta a una petición expresa de la mujer aymara, con lo que solicitó su libertad condicional.






