Más de 600 personas permanecen evacuadas en la provincia de Buenos Aires, la mayor de Argentina, a raíz de temporales de lluvias que motivaron el desborde de arroyos y la inundación de carreteras, informaron ayer fuentes oficiales.
Las intensas lluvias registradas en los últimos diez días también afectaron campos de zonas agrícolas de Argentina, uno de los mayores exportadores mundiales de granos.
Uno de los distritos bonaerenses más afectados es Azul, donde las inundaciones llegaron el viernes al casco urbano después de que desbordara el arroyo de la ciudad, lo que motivó el cierre de varios comercios y la suspensión de clases.
El nivel de las aguas comenzaba a bajar en horas de la tarde de ayer, según autoridades.





