Una niña china de seis años murió en el este del país después de que su padre, de apellido Zhang, le obligara a correr durante seis horas como castigo por desordenar la casa.
El padre, de 30 años y actualmente bajo custodia policial, castigó así a su hija en la localidad de Yueqing, en la provincia oriental de Zhejiang. Tras las horas de ejercicio físico, la niña se despertó por la noche quejándose de dolores de estómago y poco después cayó inconsciente antes de fallecer.
Cuando Zhang se enteró en el hospital de la muerte de su hija, mostró incredulidad e insistió en llevar a la niña a otro centro médico para una “segunda opinión”, pero acabó abandonando el cadáver junto a un árbol, antes de entregarse a la Policía, informó Global Times.






