El Gobierno español estudia cambiar la ley para otorgar el permiso de residencia a los extranjeros que adquieran una vivienda en España por un importe superior a 160 mil euros (unos $us 205 mil), anunció ayer el secretario de Estado de Comercio, Jaime García-Legaz.
Esta iniciativa, explicó el funcionario, tiene el objetivo de impulsar la demanda externa de vivienda, en un momento en que la demanda nacional está paralizada y apenas se da salida al excedente de pisos construidos sin vender.
De acuerdo con datos difundidos por la unidad inmobiliaria de Catalunya Caixa, a finales del año anterior se acumulaban en España unas 800 mil viviendas de nueva construcción sin vender, una de las consecuencias más visibles del estallido de la burbuja inmobiliaria.





