La violación colectiva de una estudiante sacudió por octavo día consecutivo a India con duras manifestaciones que piden mayor seguridad para las mujeres. El Gobierno llamó a la calma y se comprometió a dar estas garantías.
“Hay cólera y ansiedad reales y justificadas tras este hecho atroz”, afirmó el primer ministro indio, Manhoman Singh. “Estoy realmente triste por el giro de los acontecimientos, que ha llevado a enfrentamientos entre los manifestantes y la Policía”, expresó.
“Les aseguro que haré todos los esfuerzos para garantizar la seguridad de todas las mujeres de este país (…). Como padre de tres hijas, tengo los mismos sentimientos que ustedes. Nos aseguraremos de que se haga justicia”, añadió Singh con la intención de calmar a los habitantes después de que el 16 de diciembre seis hombres violaran a una estudiante de 23 años en un autobús en la ciudad de Nueva Delhi.
Este caso provocó una ola de indignación en el país, donde las víctimas de violación y agresiones sexuales a menudo tienen dificultades para obtener justicia. El domingo, en los altercados de la Puerta de la India, en el centro de la capital india, 143 personas resultaron heridas, incluidos 78 policías, afirmaron fuentes policiales a la agencia local IANS, según EFE.






