Un 80% de los ciudadanos chinos considera que su país no ha alcanzado el estatus de potencia mundial, salvo en el ámbito militar y económico, aunque son optimistas acerca del futuro de las relaciones internacionales de China.
Según el sondeo, las relaciones con EEUU, Japón y Rusia son las de mayor influencia para la segunda potencia económica mundial, donde un 70% de los encuestados considera la nacionalización japonesa de las islas Senkaku como el acontecimiento más significativo del año que termina.
Más de la mitad manifestó una actitud positiva hacia la relación entre Estados Unidos y China, aunque muchos indicaron que los esfuerzos de Washington para frenar a China (fricciones comerciales, disputas por el valor de cambio de la moneda china, etc.) y su intervención en Asia evitan una mejor concordancia.






