Corea del Norte prometió ayer represalias “sin piedad” contra Corea del Sur por su apoyo a las sanciones de la ONU, que calificó de “despreciable”. Las continuas amenazas de Corea del Norte, que se dispone a realizar una prueba nuclear como respuesta a las sanciones, tensaron aún más la complicada relación entre ambos países de la península coreana. Seúl, por su parte, urgió a Pyongyang a dar un paso atrás en su esperada prueba nuclear.
El Gobierno norcoreano reiteró que la resolución aprobada por el Consejo de Seguridad de la ONU equivale a una “declaración de guerra”. KCNA dijo que era un acto de provocación burda que no debe quedar sin respuesta. “Los provocadores conocerán sólo violentos golpes sin piedad”, sostuvo.






