Uhuru Kenyata, inculpado de crímenes de lesa humanidad por la Corte Penal Internacional (CPI), fue elegido el sábado presidente de Kenia por un estrecho margen. Kenyata aseguró que, incluso elegido, asistiría al juicio que le siguen en La Haya.
La Comisión Electoral Independiente anunció oficialmente que Kenyata fue elegido en la primera vuelta con el 50,07% de los votos. El primer ministro saliente, Raila Odinga, cuya derrota hace cinco años degeneró en sangrientos disturbios, denunció “irregularidades masivas” en las elecciones, y anunció que impugnará los resultados ante la justicia. No obstante, llamó a sus seguidores a mantener la calma, pues “la violencia podría destruir este país para siempre”.






