La Policía civil concluyó el viernes la investigación del incendio que en enero provocó la muerte de 241 jóvenes en la discoteca Kiss en el sur de Brasil, y acusó de homicidio doloso a nueve personas, incluidos dos miembros del grupo musical y cinco socios y gerentes del local.
También fueron acusados de homicidio doloso dos bomberos, que fueron responsables de autorizar el funcionamiento del local y supervisarlo. El incendio comenzó con una bengala encendida por el vocalista de la banda musical Gurizada Fandangueira, Marcelo de Jesús dos Santos. La investigación ocupa más de 13 mil folios y se basa en el testimonio de 800 testigos, 55 días después de la tragedia en Santa María.
La Policía acusó penalmente a otras 16 personas, y en total responsabilizó a 35, entre éstas el Alcalde y el Comandante del Cuerpo de Bomberos.






