Tras haber realizado operaciones contra el narcotráfico en Argelia, la Agencia Antidroga de Estados Unidos (DEA) constató que la guerrilla colombiana de las FARC y grupos vinculados con Al Qaeda intercambian cocaína por armas.
Las armas intercambiadas por la red terrorista islámica con la guerrilla colombiana habrían sido adquiridas tras la caída del presidente libio, y antiguo aliado de las potencias occidentales, Muamar Gadafi. La compra se realizó unos días antes de que el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, anunciara el inicio de los diálogos de paz con la guerrilla (19 de noviembre de 2012).
Esta es la primera ocasión en que se halla constancia policial de una red de colaboración entre grupos de Al Qaeda en el Magreb y las FARC.






