El entrenador de la selección costarricense de fútbol, Paulo César Wanchope, cuestionado por el mal rendimiento del equipo, renunció ayer al cargo un día después de envolverse en una pelea a golpes con un guardia de seguridad en Panamá.
La Federación Costarricense de Fútbol (Fedefútbol) dijo en un comunicado que Wanchope tomó la decisión de dejar la selección después de una reunión con tres dirigentes.
Los hechos ocurrieron en el estadio Maracaná de Panamá después de que las selecciones Sub-23 de Costa Rica y Panamá igualaron sin goles. Wanchope, quien indicó haber sido insultado a lo largo del partido, se dio de golpes con un guardia del estadio cuando intentó acceder al terreno de juego.
“Hemos tenido un diálogo abierto y sincero con Paulo César, él presentó su renuncia al cargo de técnico, nosotros hemos aceptado ese paso al lado. En el mejor interés de Costa Rica, de la selección y la Federación, ésa es la decisión que se ha tomado”, indicó el presidente de la Fedefútbol, Jorge Hidalgo.
Junto a Hidalgo, Wanchope reconoció que se había equivocado y dijo que “quiero mandar mis disculpas del caso a todo Panamá, obviamente a Costa Rica también por lo que pasó”.
“Siempre me he caracterizado por defender al país y comportarme de la mejor forma. Somos seres humanos y desgraciadamente reaccioné de manera indebida para el puesto en que estoy”, agregó. Hidalgo dijo que la Fedefútbol se tomaría su tiempo para escoger al nuevo técnico.






