Josh Heaton asegura que casi «inmediatamente» después de haber votado por Donald Trump en 2016 se arrepintió. Este republicano de toda la vida apoya ahora a Joe Biden para enmendar lo que considera que fue un error.
Vive en Arizona (suroeste), un estado que será decisivo en las elecciones de Estados Unidos y que atraviesa cambios demográficos importantes que tienden a favorecer al Partido Demócrata –como un crecimiento acelerado de áreas urbanas, una mayor presencia de votantes jóvenes con educación universitaria, así como una robusta comunidad latina– pero además tiene muchos conservadores moderados que, como él, optarán por dar la espalda al partido.

‘Mayoría’ silenciosa
Como muchos estados, Arizona comenzó a votar semanas antes del 3 de noviembre, día oficial de la elección.
Normalmente la gente lo hace por correo, pero en medio de tantas informaciones cruzadas sobre su fiabilidad, muchos han optado por depositar el voto directamente en los centros electorales ya abiertos.
«¡Parece que fuera el día de la elección!», acierta a decir Kathleen McGovern, de 71 años, sosteniendo el sobre verde que contenía su sufragio por Biden. «Siempre he sido demócrata, pero tengo muchos amigos republicanos, que me han confesado que cambiarán su voto» en esta elección, «pero tienen miedo de decirlo».
Es el caso de Heaton, que por mucho tiempo calló pensando ser parte de una «minoría» de arrepentidos, pero ahora cree que puede ser una «mayoría» silenciosa.

(20/10/2020)






