La Misión Presidencial Latinoamericana, que es una asociación de exmandatarios, pidió al gobierno de Luis Arce respetar los derechos del expresidente y líder de Comunidad Ciudadana (CC), Carlos Mesa, y otros políticos opositores de Bolivia y cesar la “presión judicial”.
El jueves, la organización, a través de un pronunciamiento en el que figuran los nombres de 12 exautoridades, expresaron su preocupación por el futuro de las “democracias republicanas” en la región y en particular por el caso del expresidente Mesa, que en Bolivia fue convocado a declarar ante la Fiscalía en calidad de testigo por el denominado caso Golpe de Estado de 2019.
En el documento, los exmandatarios afirman que la comunidad internacional esperaba que el gobierno de Arce diera pasos para que, en una nueva etapa de la vida del país, se cerraran los enfrentamientos del pasado reciente, garantizando el Estado de Derecho, la independencia de poderes y una actitud de respeto a la oposición.
“Sin embargo, como lo han señalado la Iglesia Católica y recientemente la Unión Europea, se ve un espíritu que lejos de buscar la reconciliación y una relación respetuosa entre el Gobierno y la oposición, ha adoptado una política de acoso a los principales líderes de ésta usando a la Justicia como como instrumento político que busca llevar a la cárcel a opositores como ya ha ocurrido con la expresidenta Jeanine Áñez y algunos de sus excolaboradores (por el caso Golpe de Estado)”, advirtieron.
En ese sentido, los expresidentes remarcaron que se encuentran preocupados “por la situación de hostigamiento” que sufre el expresidente Mesa y quien fue —según su pronunciamiento— “el principal afectado por el fraude electoral de octubre de 2019 y cuyo actuar fue esencial para que se hicieran elecciones libres y legítimas en 2020”.
Por tanto, “pedimos al gobierno de Bolivia que modifique el camino que está tomando, que respete los derechos del expresidente Carlos Mesa y otros destacados miembros de la oposición boliviana y cese la presión judicial que está ejerciendo contra el principal líder de la oposición”, expresaron.
Además, consideraron que el presidente Arce tiene una enorme responsabilidad de fortalecer en Bolivia los cimientos políticos y jurídicos de una democracia “dejando de lado cualquier aventura autoritaria que solo hará daño a su patria”.
Este viernes, Mesa, mediante su cuenta en Twitter, agradeció el respaldo de los exmandatarios y subrayó que el país necesita de todo el apoyo internacional.
“Agradezco el apoyo de expresidentes, ante la persecución política y el hostigamiento del Gobierno contra la oposición democrática. Necesitamos todo el apoyo internacional ante el objetivo del MAS (Movimiento Al Socialismo) de llevar a Bolivia al destino de Nicaragua o Venezuela”, escribió.
El 12 de noviembre de 2019 y en medio de un cuestionado proceso de transición, Áñez asumió la presidencia, es decir, dos días después de que Evo Morales renunció a la jefatura del Estado presionado por una ola de protestas (que denunciaban un supuesto fraude electoral), un motín policial y una “sugerencia” de las Fuerzas Armadas para que dimitiera.
Ahora, ese hecho es investigado por la Fiscalía como un golpe de Estado a denuncia de la exdiputada del MAS Lidia Patty, y dentro de este proceso ya fueron citados varios actores políticos de la oposición y también del oficialismo.







