Dos marchas de fabriles contrarias se realizaron este viernes, una en Warnes y otra en Santa Cruz de la Sierra. La primera pedía levantar el cerco a la capital cruceña y la segunda, el paro indefinido. Sin embargo, ambas también exigían el fin del conflicto para volver al trabajo.
Más de un centenar de fabriles marcharon en forma pacífica ayer por la zona del Parque Industrial exigiendo respeto a sus derechos laborales y en rechazo al paro indefinido que genera pérdidas económicas de alrededor de $us 40 millones por día.
“Ya tenemos experiencia, en el paro de los 21 días del año 2019 la factura nos la han pasado a los trabajadores, por eso nosotros siempre hemos estado en contra del paro”, afirmó el ejecutivo de la Federación Departamental de Fabriles de Santa Cruz, Juan Carlos Torrico.
En tanto, en el municipio aledaño de Warnes, donde también existe un considerable Parque Industrial, salieron a marchar los trabajadores de las empresas que se encuentras cercadas por los movimientos sociales que se oponen al paro indefinido.
“Sólo en la PIL somos más de 1.600 trabajadores afectados. El gobierno quiere generar conflicto para apropiarse de las empresas y eso no lo vamos a permitir”, expresó el dirigente fabril Tomás Ocampo.
En Warnes se encuentran instaladas industrias alimenticias como la lechera PIL o la aceitera SAO, además de frigoríficos y arroceras. Asimismo, en el Norte Integrado se encuentran grandes industrias azucareras. El cerco a las mismas empieza a generar desabastecimiento.
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