Rabiot y Tchouaméni hacen olvidar las bajas y equilibran el sistema de los ‘Bleus’. Llegaron a Qatar con las dudas sobre su rendimiento y la sombra alargada de Paul Pogba y N’Golo Kanté.
Dos de los pilares del título mundial en 2018 y ausentes por lesión, pero los ‘Bleus’ encontraron en Adrien Rabiot y Aurélien Tchouaméni a la dupla perfecta para sostener la medular francesa.
Adrien Rabiot (27 años) tiene esa etiqueta de ‘jugador díscolo’ que le ha acompañado durante toda su carrera.
Aurelien Tchouaméni era, a sus 22 años, una de las mayores promesas del fútbol galo, pero tenía que confirmar lo demostrado en sus inicios en Mónaco y que le había llevado a firmar esta temporada por el Real Madrid.
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Rabiot y Tchouaméni
Si en el equipo blanco ya había demostrado que podía suplir con garantías la marcha de Casemiro al Manchester United, Tchouaméni ha confirmado con los ‘Bleus’ que es ya uno de los mejores mediocentros del mundo.
Hace olvidar a Kanté, pieza básica en los esquemas de Deschamps y uno de los artífices del título hace cuatro años en Rusia.
Sostén en la medular, Tchouaméni no solo destaca por su capacidad para romper el juego ofensivo de los rivales, sino que también es el primer suministrador de balones a los jugadores ofensivos.
Capaz también de incorporarse al ataque para disparar desde fuera del área o rematar algún centro como si se tratara de un ariete tradicional.
(09/12/2022)







