La funesta Ordenanza 046, aprobada de manera irregular en el Concejo Municipal paceño, pone en peligro 10 zonas de la ciudad de La Paz. Así lo han advertido diferentes entidades y especialistas. Se plantean acciones legales para dejar sin efecto la ordenanza de marras y sancionar a quienes la impusieron en sintonía con oscuros intereses del sector de la construcción.
La irregular aprobación de la ordenanza, en septiembre pasado, es obra de cuatro concejales del alcalde Arias y uno del MAS-IPSP. La aprobación misma estuvo plagada de irregularidades. Para empezar, se consideró de forma abrupta sin análisis previo en la comisión ni respaldo técnico. Además, la norma fue aprobada por solo cinco concejales, cuando la mayoría absoluta es de seis. Y se omitieron varios procedimientos, lo que implica un “vicio de nulidad”, como advirtió en su momento la presidenta del Concejo.
Este origen tiene algunas cuestiones raras. ¿Por qué los concejales que supuestamente no estaban de acuerdo con la ordenanza, y hoy la cuestionan, se abstuvieron en vez de rechazar su aprobación? ¿Y por qué el alcalde Arias, en lugar de representarla en los 10 días previstos por la norma, se la guardó durante más de 40 días, viabilizando su posterior promulgación en el Concejo? ¿Es cierto, como denunció la concejal proyectista, que Arias le entregó la ordenanza para que la presente como suya?
Así, entre el silencio, la congeladora y la complicidad, la Ordenanza Municipal 046 fue, finalmente, promulgada esta semana por el Concejo Municipal. Además de los cinco concejales que la habían aprobado en septiembre, ahora se sumó el vicepresidente del Concejo, del MAS-IPSP, quien dirigió la polémica sesión en curiosa ausencia de la presidenta. La ordenanza está vigente, pues, y de nada sirve la histriónica, pero tardía e inútil protesta del alcalde Arias. La norma es más fuerte que el teatro.
Como han advertido prestigiosas entidades, como la Sociedad de Ingenieros y el Colegio de Arquitectos, la cuestionada ordenanza llevará en poco tiempo al colapso de la ciudad: “La Paz será una ciudad de sombras…, se volverá caótica”. Peor todavía: especialistas de la UMSA alertan que hay riesgo de “megadeslizamiento” en la mitad de las 10 zonas afectadas. Son las tragedias que puede producir una norma que autoriza la construcción irrestricta de edificios de hasta 40 pisos, sin estudios de suelos.
¿Qué sigue? ¿La institucionalidad y la población lograrán la abrogación de una ordenanza que atenta contra la ciudad en beneficio de poderosos constructores que financian hasta cumpleaños de políticos y autoridades? ¿Será evidente que el alcalde Arias hará lo que sea necesario para evitar la vigencia de la ordenanza? ¿La protesta ciudadana logrará que los cuestionados concejales den marcha atrás? Cuando la ciudad está en peligro y, con ella, la seguridad y la convivencia ciudadana, no bastan las palabras.






