ENTREVISTA
Alicorp, empresa agroindustrial y de consumo masivo líder en Bolivia, fabricante del emblemático aceite FINO, inauguró esta semana una nueva línea de producción en su planta de Cochabamba, en la que se fabricarán 4.000 toneladas anuales de diferentes productos de limpieza de la marca Sapolio, que hasta ahora eran importados a Bolivia. Stefan Stern, vicepresidente corporativo de Supply Chain en Alicorp, comenta este hito para la compañía, junto a otros temas sobre la actividad de Alicorp a nivel regional y nacional.
—¿Cuál es la valoración de la gestión 2022 de Alicorp en Bolivia y en la región?
—Después de la pandemia y la crisis de los commodities, dada por la situación de Ucrania y Europa, este año hemos visto una recuperación de nuestros negocios a nivel regional, impulsada por el B2B (modelo de gestión de ventas de negocios a negocios, que en el caso de Alicorp se refiere a harinas industriales, mantecas industriales, premezclas y productos de gastronomía), y por acuicultura (alimento balanceado para animales). Por el lado del consumo masivo, con el que estamos presentes en Bolivia, el reto ha sido sostener los consumos medios en las diferentes categorías. Al poner a nuestros consumidores en el centro del negocio, nuestra propuesta de valor es acercarles productos de alta calidad a un excelente precio, trabajando en la diversificación de nuestro portafolio de consumo masivo para dar respuesta a la transformación continua del mercado. Muestra de ello es que, además de tener marcas muy bien posicionadas en Bolivia, hemos logrado introducir marcas nuevas con muy buena recepción, tanto en alimentos como en cuidado personal y cuidado del hogar. En esta última categoría destacan marcas como Sapolio, Bolívar, Uno, Patito y Opal. A partir de ahora, nuestra planta en Cochabamba producirá tres líneas de la marca Sapolio: limpiatodos, desinfectantes y lavavajillas, buscando satisfacer las distintas necesidades de nuestros consumidores.
— ¿ Cuáles fueron los principales desafíos para Alicorp en 2022?
—Logramos superar dos desafíos. Desde el lado de la cadena de suministro, hubo dificultades para conseguir algunos insumos, lo cual trajo estrés para poder abastecer a los mercados, a veces con productos muy sensibles, lo que logramos resolver con nuestro eficiente sistema de distribución. Por otra parte, la inflación en varios países llevó al alza de precios de la canasta básica, pero nuestro portafolio tiene marcas bien segmentadas, tanto en posicionamiento como en oferta de valor, lo que nos ha permitido responder mejor a las necesidades de los consumidores. En cuanto a Bolivia, pese a la amenaza del contrabando y las dificultades de la pandemia y pospandemia, la apuesta de Alicorp es seguir invirtiendo en el país. No solo hemos incrementado significativamente la provisión nacional de nuestros productos, sino que apostamos por aumentar su fabricación local, con altos estándares de calidad.
—¿Cuáles son las principales tendencias actuales en el mercadeo de los productos, desde la experiencia de Alicorp?
—Nuestro foco está en la diversificación. De tener una matriz oleaginosa, hoy estamos desarrollando con mucha fuerza los productos de limpieza, donde se inscribe la ampliación de la producción de nuestra planta de Cochabamba. En molienda, estamos ampliando el portafolio de insumos y soluciones agrícolas, que le dan al agricultor herramientas, productos, insumos y financiamiento para hacer su producción más rentable. El know-how, la innovación tecnológica y el uso de los insumos adecuados son esenciales en esta industria, donde no solo importa el precio del grano, sino el rendimiento, la reducción de costos y el incremento de la productividad, que se traducen en mejores ingresos para toda la cadena y para Bolivia, en el marco de la ética y compromiso de Alicorp con el país.

—¿Cómo gestiona Alicorp el relacionamiento de sus marcas con las nuevas generaciones, con los más jóvenes, siendo que estos segmentos presentan nuevas formas de uso de las tecnologías de telecomunicación?
—Somos una compañía muy enfocada en nuestros clientes y consumidores. Dedicamos mucho tiempo a entenderlos, no solo para fabricar productos que satisfagan sus necesidades reales, sino también para poder hablarles de una manera fluida en los puntos de contacto con los que se sienten más cómodos. Tenemos clientes que están en Facebook, Instagram, TikTok o en grupos de WhatsApp y debemos relacionarnos con ellos en el idioma de cada una de estas plataformas, con el mensaje adecuado en función al punto de contacto en el que estemos interactuando.
—¿Qué características particulares tiene el mercado boliviano, en comparación con otros mercados en los que opera?
—Estamos apreciando una mayor segmentación del mercado boliviano en el tiempo. Los consumidores son cada vez más exigentes en pedir productos hechos específicamente para sus necesidades. Por eso, debemos estar más cerca del consumidor, escucharlo y entenderlo, para poder diseñar los mejores productos y alternativas que puedan satisfacer esas necesidades más segmentadas e incluso personalizadas en el caso de algunos productos. Nuestra preocupación es la amenaza del contrabando, porque perjudica la reactivación económica y afecta a los consumidores al introducir al mercado nacional productos, sobre todo alimentos y bebidas, adulterados, vencidos o manipulados en condiciones insalubres.
—¿Qué novedades se dieron en Alicorp en 2022 en cuanto al manejo comunicacional, la relación con los clientes y los proveedores?
—Hemos fortalecido nuestros planes 360, que abarcan los puntos de contacto que tenemos con los clientes y consumidores. Abrimos nuevos puntos de contacto, como el que hemos creado con la comunidad de panaderos, para trasladar capacitación y elementos relevantes al canal. También hemos digitalizado nuestros planes de fidelización al comercio minorista, que se redujeron por la pandemia, lo que nos llevó a digitalizar plataformas. En cuanto a nuestro negocio de molienda, hemos desarrollado nuestro chatbot Felipe, un asistente virtual que brinda soporte en tiempo real a los agricultores a través del WhatsApp, y ofrecimos capacitaciones virtuales en temas de interés de los productores, como nutrición vegetal, perspectiva climática, mercado y otros sugeridos por ellos mismos. Por su impacto positivo, el chatbot Felipe nos mereció obtener el Premio a la Resiliencia en Innovación, otorgado por la Cámara Nacional de Industria, la Comunidad Europea y dos medios de comunicación especializados en RSE. También organizamos concursos de productividad y ciclos de capacitaciones virtuales a cargo de expertos internacionales y nacionales para abordar los desafíos de los agricultores a corto y largo plazo.
—¿Qué se prevé desde Alicorp para la economía en el mundo y la región en 2023?
—Nosotros vamos a seguir acompañando a nuestros consumidores y clientes en todas las coyunturas que se presenten en los mercados de la región, incluyendo Bolivia, gracias a nuestro amplio y diverso portafolio de marcas y soluciones de negocio. Tenemos esa capacidad de adaptarnos. Nuestro gran objetivo es seguir contribuyendo al crecimiento del país, en línea con nuestro propósito de Alimentar un Mañana Mejor. Quiero destacar que Alicorp es hoy una de las empresas privadas que más aporta al desarrollo de Bolivia, como lo refleja el prestigioso Ranking 500 en su edición más reciente. Lograr este resultado es parte de una estrategia cuidada por Alicorp que combina calidad, altos estándares y seguridad. Actualmente tenemos 26 marcas en Bolivia, que son preferidas en los hogares, y continuamos trabajando en la diversificación de nuestro portafolio, apostando por la innovación, que es un eje transversal a toda la compañía y en todas las categorías de producto en las que participamos.
—¿Cómo está el desempeño de Alicorp en cuanto a empleos generados?
—El impacto de Alicorp en la industria boliviana se refleja también en su contribución a través de empleo de calidad. Hoy, generamos aproximadamente 1.000 empleos directos en nuestras tres plantas y a través de nuestras operaciones en ocho departamentos del país. A éstos se suman los empleos indirectos que integran toda la cadena productiva; por ejemplo, 5.000 productores relacionados con el área de Molienda. Asimismo, las marcas de Alicorp se comercializan en todo el país a través de más de 25.000 puntos de venta directos e indirectos de comercio minorista, donde se emplean más de 165.000 personas.
—¿Qué motiva a Alicorp a ampliar su producción en Bolivia?
—Tenemos un propósito grande: Alimentamos un Mañana Mejor. Para nosotros alimentar es más que dar alimentos. Alimentar también es inspirar y ayudar a crecer. En este caso, ayudar a crecer a Bolivia, apostando por su desarrollo y por el fortalecimiento de la industria nacional. La apertura de la nueva línea de producción que acabamos de inaugurar en Cochabamba está dirigida a apuntalar nuestro liderazgo en consumo masivo, específicamente en cuidado del hogar, y generar mayor valor para Bolivia y nuestros consumidores locales. Hasta ahora, la producción de nuestra planta de Cochabamba, que cuenta con cuatro certificaciones internacionales de calidad, seguridad, cuidado ambiental e inocuidad, estaba enfocada en productos de lavado. En esta primera fase de la ampliación, estamos empezando a fabricar más de 4.000 toneladas anuales de tres familias de Sapolio para abastecer mejor la creciente demanda del consumidor boliviano: limpiatodos, desinfectantes líquidos y lavavajillas en todas sus presentaciones.
—¿Cuál es el desempeño histórico de Sapolio en Bolivia y cuáles son las perspectivas que tiene Alicorp respecto a esta marca?
—En años pasados, el lavavajillas Sapolio, que era importado, ya era preferido en los hogares bolivianos por su calidad. Ahora Sapolio, nuestra megamarca de cuidado del hogar, llega al país en sus diferentes categorías: lavandina, lavavajillas, limpiatodos con poder desinfectante, ambientadores e insecticidas, con un notable incremento de su presencia y preferencia en el mercado. Además, las tres líneas que hemos comenzado a fabricar en Cochabamba incrementarán la provisión de Sapolio.

Sobre Alicorp
Alicorp es una compañía con más de 65 años de historia. Cuenta con operaciones en ocho países de Latinoamérica y sus más de 120 marcas llegan a 25 naciones. Alicorp se especializa en cuatro líneas de negocio: 1) Consumo masivo (en las categorías de alimentos, cuidado personal y del hogar), 2) B2B (harinas industriales, mantecas industriales, premezclas y productos de gastronomía), 3) Acuicultura (alimento balanceado para peces y camarones) y 4) Molienda de granos ( frejol de soya y semilla de girasol). Comenzó a operar en Bolivia en 2018, a través de la adquisición de ADM-SAO e Industrias de Aceite Fino, ambas empresas con más de 70 años de trayectoria. En nuestro país la compañía desarrolla dos negocios: Consumo Masivo y Molienda de granos.
Cuenta con tres plantas a nivel nacional y entre sus marcas destacan: Fino, Sabrosa, Regia, Bolívar, Plusbelle, Don Vittorio, Alacena, Ángel, Nutregal, Opal, Dento, Sapolio y Uno. Asimismo, la empresa trabaja con más de 5.000 agricultores dedicados al cultivo de soya y girasol.
PERFIL
Nombre: Stefan Stern
Profesión: Administrador de Empresas
Cargo: Vicepresidente corporativo de Supply Chain en Alicorp
Trayectoria
Tiene casi 14 años de trayectoria en la compañía, antes fue vicepresidente corporativo de Planeamiento, Distribución, Compras y Comercio Exterior y, previamente, vicepresidente de Alicorp Soluciones B2B durante cuatro años.
Stefan Stern: El Vicepresidente Corporativo de Supply Chain en Alicorp habló sobre la valoración de la compañía en Bolivia y en la región de la gestión 2022. Se refirió también a los desafíos y a las tendencias actuales en el mercadeo de los productos. Enfatizó las características particulares del mercado boliviano. Abordó, además, el tema de empleos generados y la motivación para ampliar su producción en Bolivia.







