Ya van 12 días de su extravío, pero no hay resignación. Tito, el gato extraviado mientras estaba al cuidado de personal de Boliviana de Aviación (BoA), es buscado por su dueña y ahora un equipo de 20 abogados que se sumaron a su defensa.
“Se han sumado a esta campaña 20 de mis colegas que vamos a defender el caso Tito. Agradecer públicamente a mis colegas de que nosotros trabajamos ad honorem; no cobramos ni un solo centavo por el trabajo que vamos a realizar”, afirmó la abogada Lenny Vargas.
El 8 de diciembre, el gato fue preparado para viajar con su dueña, empero, cuando fue dejado a cargo del personal de BoA en el aeropuerto de Tarija, fue extraviado. Desde entonces, pese a la insistente búsqueda de su dueña, no hay rastros de la mascota.
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“Queremos tener una explicación exacta de lo que ha pasado con el gatito Tito. Poner en conocimiento que él había sido medicado era imposible que salga de su canil. La explicación que dan es que al momento de llevarlo a almacenes, él ha desaparecido”, indicó Vargas.
La dueña del gato fue informada del extravío cuando ya estaba en Santa Cruz, ella abordó su vuelo sin enterarse que Tito no estaba en el almacén. BoA comprometió apoyo.
“Nuestro personal está en constante comunicación con la familia para coordinar las búsquedas, como también entregarle información actualizada del proceso y sus resultados. BoA lamenta profundamente la situación y continuará prestando toda la ayuda necesaria para facilitar la búsqueda de Tito”, señala el último comunicado que emitió la aerolínea sobre el tema en sus redes sociales, el 10 de diciembre.
GATO TITO
Para la familia la respuesta de la empresa de aviación no es suficiente. Vargas indicó que se analizarán las acciones, pues ven responsabilidad tanto penal como civil.
“No tengo fecha límite para buscar a Tito, lo dije desde el día uno. Yo no me voy a cansar, no me voy a resignar, voy a seguir buscándolo hasta saber la verdad, hasta tener a ‘Tito’ en mis brazos de nuevo”, informó la dueña, que sale constantemente con ayuda de voluntarios a buscar a su querida mascota.
El destino final del gato era Irlanda, su dueña vino a Bolivia y su sueño era vivir con Tito en dicho país.







