Una solución milagrosa está circulando activamente en TikTok: el jugo de cebolla. Más allá del preocupante éxito de este falso remedio, su alto nivel de viralización muestra las dificultades que tienen millones de estadounidenses para acceder al sistema de salud.
Los videos que promocionan esta solución, hecha con cebollas rebanadas maceradas en agua, acumularon decenas de millones de visitas en la plataforma. Y esto, a pesar de la falta de pruebas científicas sobre su efectividad.
«Las cebollas no le van a hacer daño a nadie, pero si alguien está enfermo debe acudir a verdaderos profesionales de la salud». Así lo advirtió Katrine Wallace, epidemióloga en la Universidad de Illinois, en Chicago.
«Me temo que algunos se limiten a tomar jugo de cebolla y no reciban el tratamiento adecuado, y que luego puedan propagar el covid o la gripe a su alrededor». Así dijo a la AFP en momentos en que estos dos virus se propagan en Estados Unidos al mismo tiempo que un tercero, que causa bronquiolitis.
Sin embargo, esta poción mágica es aclamada en TikTok con comentarios como «¡a mí me funciona!», un resultado que podría deberse simplemente al efecto placebo.
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Algoritmo
El éxito de los videos de jugo de cebolla ilustra la prevalencia en esta aplicación de informaciones más que dudosas en materia de salud pública.
Desde las vacunas hasta el aborto, los influencers que pululan en el mundo virtual pueden tener un efecto nocivo muy real sobre los usuarios.
En uno de los videos más virales (2,5 millones de reproducciones), una mujer que se identifica como «hija de la madre naturaleza» promociona el jugo de cebolla. A su vez, llama a dejar fermentar la solución por unas horas para que sea más potente.
«Las curas milagrosas son muy atractivas y, en cierto modo, se cree que cuanto más dolorosa sea una solución, más efectiva será la magia», señala Abbie Richards. Ella es especialista en desinformación en TikTok.
«Las soluciones simples para problemas complicados a menudo funcionan bien con algoritmos basados en la participación, como los de TikTok», explica. «Más aún cuando estas soluciones son económicas y de fácil acceso, mientras que la atención reconocida no lo es».
Los videos de jugo de cebolla no fueron eliminados de TikTok porque la red social no los clasificó como contenido «potencialmente dañino». Por otra parte, el líquido no goza de la simpatía de las autoridades estadounidenses por su origen chino.
Sistema de salud
Un tema delicado para las redes sociales y plataformas que buscan determinar el equilibrio adecuado entre la lucha contra la desinformación y la libertad de expresión.
Demasiado énfasis en el jugo de cebolla podría impulsar la idea de que este tipo de tratamiento está censurado, dice Abbie Richards. Mejor sería que TikTok garantice información confiable y reconocida sobre temas de salud y que sea de fácil acceso y presentada de manera atractiva, agrega.
El éxito de estos videos expone «los enormes problemas» del sistema de salud estadounidense, subraya Richards.
Unos 30 millones de personas -el 9% de la población- carecen de seguro médico, según las autoridades, y otros varios millones tienen un seguro mínimo.
«Es fácil decir ‘recuerda contactar a tu médico’. Realmente no me sorprende que en una sociedad donde el acceso a la salud está restringido, donde el sistema está sobrecargado, la gente beba jugo de cebolla o se ponga ajo en los oídos». Así concluye Richards.







