Entre las repercusiones que generó la detención de Luis Fernando Camacho, este miércoles, surge también la del expresidente, Evo Morales, quien celebra que, finalmente, el ahora gobernador cruceño este frente a la Justicia.
“Finalmente, después de tres años, Luis Fernando Camacho responderá por el golpe de Estado que derivó en robos, persecuciones, detenciones y masacres del gobierno de facto”, dice Morales en un mensaje en sus redes sociales.
Camacho fue detenido el miércoles por efectivos policiales. El Gobierno justificó el hecho con una orden de la Fiscalía en el caso denominado Golpe I.
Este caso, precisamente, atañe al momento en el que Morales fue derrocado en noviembre de 2019, después de unas elecciones fallidas y de denuncias de fraude electoral.
Morales considera que es el momento de hacer justicia por aquellos hechos que, a parte de su partida, derivaron en violencia, masacres y muertes.
“Confiamos en que esta decisión se sostendrá con la firmeza que demanda el clamor de justicia del pueblo”, añade su mensaje.
En los hechos de noviembre de 2019, después de la toma del poder por parte de Jeanine Áñez, varios hechos de violencia se registraron en el país, como las denominadas masacres de Sacaba y Senkata, donde fuerzas policiales y militares asesinaron a al menos 36 personas.
“Por respeto a la memoria de nuestros hermanos asesinados en Sacaba y Senkata y la dignidad de quienes fueron perseguidos, detenidos y torturados, la justicia debería procesar también a los cómplices de Camacho para que las aventuras golpistas nunca vuelvan a repetirse”, señala Morales en otro mensaje.
En algún momento, el propio Morales mencionó como “cómplices” del “golpe” a algunas exautoridades nacionales, como Carlos Mesa y Jorge Quiroga.
Camacho permanece detenido en celdas de la FELCN, mientras espera que las autoridades judiciales definan su destino.







