Memoria
SEÑOR FÚTBOL le dedicó la contratapa del viernes a Carlos Ángel López, y por cierto que fue un homenaje merecido.
Uno comprende que Carlos dejó de jugar hace 20 años, y que mucha gente joven no tuvo oportunidad de verlo. Cosa que ya sucedió con figuras como Aragonés o Messa y pronto ocurrirá con Etcheverry, Borja, Víctor Hugo Antelo y otras figuras del pasado inmediato.
Se trata de algo irremediable. Pero volviendo a López, está claro que no fue imitado en tantas cosas que hizo en nuestros campos, y que no fue invitado a enseñar y aconsejar como él podía hacerlo.
Casi todos los equipos tienen preparadores de arqueros, y está bien, pero a muchos jugadores con chispa y con futuro, con buen remate y con ojos abiertos, no les vendría mal que Carlos Ángel López estuviese cerca para la consulta de amigo a amigo.
Como nunca tendremos verdaderas divisiones inferiores, apelemos a un maestro para rescatar algo de lo que surge por casualidad.
Cafécaliente,café
No ha sido una semana para estar de buen humor en este pequeño mundo de MARCAS. La trágica muerte de Eugenio Aduviri nos llenó de silencios.
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A quienes lo mataron les importó un bledo si era joven, si era periodista, si era un buen compañero y amigo, si tenía ilusiones.
Pero a nosotros sí. Y perdimos todo eso en la noche del sábado para domingo.
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La semana que pasó tampoco invitó al buen humor en el pequeño o grande mundo de nuestro fútbol.
Volvieron a reunirse los dirigentes ligueros y dieron a luz (con el perdón para esa frase) el partido final del año entre los dos campeones ligueros.
Ocurre que cuesta trabajo entender a la Liga, que ha puesto en marcha un calendario a contramano —de julio a mayo o algo así— y sin embargo quiere tener un campeón anual a la vieja usanza.
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También anunció a los aficionados que en el próximo semestre no habrá partidos a mitad de semana. Difícilmente meterá 22 fechas (¿o será otro tipo de torneo?) y “el partido del año” desde mediados de julio hasta mediados de diciembre, especialmente si la selección le aprieta las clavijas.
¿Pasará algo?
Lorenzo Carri, periodista y estadístico.
Faltan pocas horas para el congreso de la FIFA. Comprendo perfectamente que hay muchos que son pesimistas ante la idea de un cambio en el alto mundo del fútbol. Les confieso que juego de suplente en ese equipo, “Pesimismo FC”, pero con ganas de ser titular…
Tengo una pizca de confianza en un hombre cuya trayectoria es seria, el penalista Mark Pieth. Sus antecedentes son imponentes, aunque es cierto que cuando aceptó presidir la Comisión Independiente de Gobernabilidad de la FIFA, muchos pensaron (pensamos) que Pieth se había rendido a Blatter.
Pieth acaba de pasar por Buenos Aires y el periodista argentino Ezequiel Fernández Moores lo entrevistó. El penalista y catedrático reconoció: “Puedo hablar de abusos serios en el mundo del fútbol. La FIFA es ahora una organización multinacional que gana más de mil millones de dólares por año, pero que tiene una estructura de club de amigos que debe ser absolutamente cambiada”.
El congreso a efectuarse en Budapest podría (¿) aprobar, por tres cuartos de sus votos, si se crean las figuras de un juez y un fiscal absolutamente independientes para investigar asuntos de presunta corrupción, presentes o pasados. Esa es una de las propuestas de Pieth. Pero hay otras que van a postergarse para 2013 o las calendas griegas: controles financieros, controles de integridad para todos los funcionarios de la FIFA, publicación de las remuneraciones que perciben los altos cargos, etc.
Hay que esperar unas horas: para saber si el fútbol empezará a ser transparente o si todos los optimismos se hacen talco.






