Los jugadores de Wilstermann se negaron a entrenarse ayer en solidaridad con tres de sus compañeros que fueron separados por bajo rendimiento, aunque no dejarán de jugar el próximo partido por el torneo Clausura de la Liga, mañana ante Petrolero en Villamontes.
Santos Amador, Jaime Cadozo y Nicolás Suárez fueron alejados por la directiva, que también le rescindió el contrato el jueves al técnico Víctor Hugo Andrada. El entrenador interino, el exfutbolista Marcelo Carballo, había programado una práctica para ayer por la tarde; sin embargo, los jugadores se negaron a trabajar, pidieron hablar con los dirigentes y les presentaron su reclamo.
La directiva no dio paso atrás, mantuvo su decisión de marginar a esos tres futbolistas y en respuesta a ello el primer plantel optó por parar.






