Rosario, la ciudad natal de Lionel Messi al norte de Buenos Aires, recuperó este año el lustre que le dieron grandes equipos y estrellas, al perfilarse Newell’s Old Boys para campeón del Torneo Final de la primera división y Rosario Central para volver a primera categoría.
Si los Leprosos rojinegros ganan el título sumarán seis en su rico palmarés, mientras que los Canallas auriazules, que cosechan cuatro en la división mayor, volverán a jugar pronto el clásico rosarino, si dan la vuelta olímpica en la B Nacional (segunda división). En ambos casos, todo parece indicar que están bien perfilados para lograr esos éxitos.
Sólo la histórica rivalidad del superclásico argentino entre Boca Juniors y River Plate puede compararse con la pasión y el fanatismo que despierta el choque Newell’s-Central en esta ciudad de 1,2 millones de habitantes.
Situada en el corazón de la Pampa Húmeda, en la provincia de Santa Fe, Rosario (310 km al norte de Buenos Aires) es el mayor polo agroindustrial y exportador de alimentos de Argentina, que además tiene una fama bien ganada por su tradición de grandes futbolistas.






