Javier Cantero, presidente del Independiente de Avellaneda, cuyo equipo descendió a la segunda categoría del fútbol argentino la semana pasada, fue atacado por hinchas violentos del club cuando se disponía a comenzar una asamblea de socios que debió suspenderse.
Unos 20 exaltados irrumpieron el viernes por la noche en el club cuando iba a comenzar la asamblea, con la presencia de unos 250 socios. Lanzaron sillas contra Cantero y otros dirigentes que debieron abandonar el lugar.
Cantero sufrió cortes leves en su rostro y después del incidente ratificó que permanecerá en su cargo, pese a que los revoltosos le exigieron la renuncia a viva voz.
“No voy a renunciar, ahora menos que nunca. No le voy a entregar el club a los violentos. Es más, voy a identificar a los agresores para echarlos del club Independiente”, afirmó el presidente de la entidad deportiva.
La asamblea de representantes de socios debía debatir la previsión de ingresos y gastos para el próximo ejercicio.
Fuera de la sede del club, unos 150 hinchas violentos interrumpieron el tráfico de vehículos hasta que la Policía intervino y consiguió dispersarlos.






