Nigeria se consagró campeón mundial Sub-17 por cuarta vez en su historia ayer en Abu Dabi al golear 3-0 al defensor del título México, que no pudo tomarse revancha del 1-6 del debut ante las Águilas Verdes, que de paso dejaron atrás a Brasil en lo más alto del palmarés.
El gigante africano, que ganó seis de los siete partidos en Emiratos-2013 con nuevo récord de goles (26), se impuso con un tanto en contra de Érick Aguirre (9), y dianas del mediapunta Kelechi Iheanacho (56), el mejor jugador del torneo, y su capitán Musa Muhammed (81) de tiro libre.
Nigeria terminó confirmando su favoritismo y sellando un campañón, en el que aplastó a todos sus rivales salvo a Suecia en primera fase (3-3), aunque luego se vengó y lo liquidó 3-0 en semifinales.
“Esto era una final, ellos lo hicieron bien en momentos claves y no pudimos revertir la situación, pero siento orgullo de haber jugado esta final, por todo lo que costó llegar hasta aquí”, afirmó el técnico del Tri Raúl Gutiérrez a la televisión al término del partido.
“Hay cosas en las que tenemos que seguir insistiendo, que los muchachos tienen que entender, pero se ganó experiencia”, añadió el Potro, quien se declaró “orgulloso de tener tipos que se entregaron, que siempre lucharon frente a las circunstancias y dejaron todo en la cancha”.
Con este título, Nigeria festejó su cuarta corona en la categoría (1985, 1993, 2007 y 2013) en su décima participación, recordando que también fue subcampeón en tres oportunidades (1987, 2001, 2009), e impidió que el Tricolor retenga la corona para sumar tres cetros junto a Brasil.






