Rafael Nadal se medirá hoy (16.00 hora boliviana) con el serbio Novak Djokovic en la final del Masters de tenis que se disputa en Londres, único gran título que le falta al español, número uno del mundo.
Nadal se impuso ayer al suizo Roger Federer, seis del mundo, por 7-5 y 6-3 en su semifinal, mientras que Djokovic se deshizo de otro suizo, Stanislas Wawrinka, con un doble 6-3. De este modo, la temporada 2013 acabará con una final entre los dos mejores jugadores del mundo de la temporada.
Nadal, de 27 años, tiene 13 títulos del Grand Slam —un Abierto de Australia, ocho Roland Garros, dos US Open y dos Wimbledon—, cuatro menos que el récord de Federer, y una medalla de oro olímpica, pero nunca ha ganado este torneo sobre cancha sintética, que cierra la temporada reuniendo a los ocho mejores del año.
Si el mallorquín se lo anotase, sería la coronación de un año extraordinario en el volvió tras siete meses de lesión, y en el que ha ganado ya diez torneos —dos del Grand Slam, el abierto de Estados Unidos y Roland Garros—, volviendo al número uno del ranking ATP tras tres años.
Djokovic en cambio ha ganado el Masters en tres ocasiones, la última en 2012, y la ventaja es en principio para el serbio, quien juega en un tipo de pista que se le da bien, aunque Nadal —que se quejó al principio— acabará la temporada con el número uno del ranking pase lo que pase hoy.
Se han enfrentado en 38 ocasiones, con 22 victorias para Nadal, aunque su último duelo fue para Djokovic, en la final del torneo de Pekín, por 6-3 y 6-4. Ayer frente a Federer, Nadal necesitó dos rupturas, una en cada manga, para ganar el partido y evitar que se le viniera una tarde dramática y liquidó el partido en tan sólo 1 hora y 19 minutos de juego.
Por su parte, Wawrinka, quien era la sorpresa del Masters, no pudo romper su maleficio con Djokovic, al que sólo ha ganado en dos de las 17 ocasiones que se han enfrentado. Djokovic se adjudicó la primera manga con sólo tres golpes ganadores; mientras que la segunda tuvo historia porque el serbio le rompió el servicio a Wawrinka en el primer juego, lo que desarmó a su rival.






