El estado de salud del alemán Michael Schumacher, que sufrió un grave accidente de esquí, sigue siendo crítico pero “estable”, anunció ayer su encargada de prensa, tras 72 horas de cuidados intensivos en un hospital de Grenoble, en el sureste de Francia.
La situación del piloto de Fórmula 1 fue “estable” durante la noche y la mañana, “una buena noticia”, dijo Sabine Kehm.
Aseguró que “solo los médicos del hospital están habilitados para hablar del tema”, y que solo habrá nuevas ruedas de prensa si hay cambios.
Aunque el martes hubo una “ligera mejoría”, su estado se considera “crítico” y los médicos se resisten a realizar un pronóstico, tras haber advertido de que cada hora es crucial.






