Tras los problemas tributarios de Lionel Messi y la investigación sobre las irregularidades en el fichaje de Neymar, el Barcelona abrió otro capítulo de su calvario extradeportivo con la prohibición de la FIFA de fichar durante un año por infracciones en incorporaciones al club de menores de edad.
El comunicado de la FIFA tuvo el efecto de una bomba ayer: “La comisión de disciplina ha considerado como infracción grave y ha decidido sancionar al club con una prohibición de fichar, a nivel nacional e internacional, por dos periodos de fichajes consecutivos (mercado de verano 2014 e invierno 2015), así como una multa de 450.000 francos suizos (509.000 dólares)”.
La multa es un mal menor, pero la prohibición de fichar supone un golpe duro en un club obligado a renovar su equipo por las marchas al final de la temporada de pesos pesados como Carles Puyol o el portero Víctor Valdés, lesionado de larga duración.
El caso tiene que ver con la contratación de comunitarios europeos menores de 16 años y de extracomunitarios menores de 18, en una investigación realizada entre 2009 y 2013. Barcelona presentará un recurso de apelación ante la FIFA.






