Bélgica, ya clasificada para los octavos de final pero decepcionante desde el punto de vista del juego, pugna hoy por la primera plaza del grupo H en Sao Paulo frente a Corea del Sur, obligada a ganar si espera continuar su aventura brasileña.
¿Los “Diablos Rojos” de Marc Wilmots sacarán por fin su mejor fútbol? Frente a los coreanos, que están obligados a jugar al ataque, los belgas se beneficiarán de más espacios que contra los muros argelino y ruso, ganados con sangre y sudor.
El seleccionador Marc Wilmots lo ha prometido: jugará “para ganar, sin calcular”, en busca del pleno de tres victorias y nueve puntos, que le evitaría enfrentar a Alemania. Willie también adelantó que va a remodelar su equipo para hacer frente a los asiáticos. Al menos se anticipa cuatro cambios que los decidió hasta anoche.
“Mis jugadores siguen determinados”, afirmó el seleccionador, Hong Myung-Bo, agregó que “aunque los primeros partidos hayan mostrado que a mi equipo le falta un líder, sigo creyendo que la victoria es posible”. “¿Acaso la historia de Corea en los mundiales no está hecha de milagros?”, sentenció.






