El Comité de Disciplina de la FIFA determinó sancionar al delantero uruguayo Luis Suárez con una suspensión por nueve fechas y cuatro meses sin actividad futbolística.
El hecho por el que fue castigado el atacante charrúa sucedió en el cotejo Uruguay- Italia, en el que Suárez agredió al defensor italiano Gorgio Chielinni con un mordisco en el hombro.
El delantero del seleccionado uruguayo y del Liverpool inglés tiene antecedentes por hechos similares.
En diciembre de 2011 fue sancionado con ocho partidos de suspensión y multado con 40.000 libras (67.000 dólares) por insultos racistas contra el defensa francés del Manchester United Patrice Evra. Suárez sostuvo que el uso de la palabra “negro” (en español) no tiene connotaciones racistas en su país, pero el daño a su reputación ya estaba hecho.
En el siguiente encuentro en el que coincidieron, Suárez rechazó darle la mano a Evra, lo que provocó otra oleada de críticas en Inglaterra.
Pese a ello, en abril de 2013, volvió a ser duramente sancionado por el mordisco a Ivanovic, jugador del Chelsea, el mismo gesto que realizó contra Chiellini.
En 2010, cuando jugaba con el Ajax de Ámsterdam holandés, Suárez fue sancionado con siete partidos de suspensión por haber mordido al jugador del PSV Eindhoven, Otman Bakkal. Tras este gesto se ganó el mote de El Caníbal del Ajax.






