La publicación sobre un acto de indisciplina que afecta a Bolívar fue calificada ayer como “temeraria”, una “especulación” y además hecha “de mala fe” por el gerente general de BAISA SRL, Dardo Gómez, la única persona allegada al club que se refirió al tema.
Seguidamente, el funcionario de la empresa que administra a Bolívar hizo notar que la noticia de Marcas de La Razón no menciona ni el hecho ni la fuente; más bien deslizó que hay una intención de perjudicar al equipo en su desempeño deportivo.
Según Gómez, la publicación “involucra a terceras personas y además hace referencia a “que los jugadores tienen familia”, o sea dio a entender lo que pasó cuando, en realidad, Marcas solo hizo referencia a que lo ocurrido en el hotel de concentración de la delegación en Sucre fue catalogado como algo “muy grave” sin dar más detalles.
Da la impresión de que Gómez recibió otra información y confundió el escenario.
En el marco de responsabilidad periodística en el que se desenvuelve, Marcas hizo un trabajo de seguimiento al caso hasta obtener detalles fidedignos a través de varias fuentes confiables, concluyendo en que efectivamente hubo un acto de indisciplina.
Lo mismo ocurrió con otros medios —la mayoría— que, tras conocer la publicación de La Razón, optaron primero por realizar sus propias averiguaciones, y una vez que se cercioraron sobre los hechos ofrecieron la misma información a su audiencia.
Gómez reclamó que Marcas no hubiera revelado lo que pasó exactamente la noche del domingo al lunes en Sucre ni la fuente que dio la misma. En Bolivia está en plena vigencia la Ley de Imprenta que protege el secreto de fuente, que es inviolable.
Es probable que BAISA SRL, el Club Bolívar, el cuerpo técnico e incluso el plantel de jugadores hayan tomado la decisión de desmentir de cualquier manera a este medio, es un derecho que les asiste, pero que no cambia en absoluto la certeza de Marcas de La Razón sobre la veracidad de su publicación.






