El argentino Germán Antonio Panichelli era un fornido delantero, un goleador de destacada labor en su paso por el fútbol boliviano. Llegó en 1986 para Blooming de Santa Cruz, pero donde sobresalió más fue en The Strongest en los dos años siguientes.
Su mayor virtud en el área era el cabezazo, por esa vía mostró sus dotes. Brilló en la Copa Libertadores de América de 1987 contra los colombianos América y Deportivo Cali y sus casi 50 goles en esos tres años en Bolivia fueron motivo para que River Plate se fijara en él y lo contratara.
La mala suerte hizo que se retire del fútbol antes de debutar en el gigante club de Buenos Aires: sufrió en la pretemporada una rotura de ligamentos y otra lesión de meniscos que precipitaron su adiós cuando aún tenía muchos años por jugar.
Fuera de las canchas, emprendió un negocio personal en su Córdoba natal y tuvo más tiempo para cultivar la lectura, su otra pasión. Cuenta que desde niño leía todo lo que le llegaba a sus manos.
Amante de los libros, años después, mientras dirigía en divisiones inferiores de clubes de su provincia, se animó a escribir novelas relacionadas con el fútbol y hasta ahora lleva cuatro publicaciones y está trabajando en la quinta.
“Desde chico soy un apasionado por la lectura y como desgraciadamente no pude jugar más al fútbol, el hábito de leer me sirvió para escalar etapas en mi carrera. Fui muchas veces técnico en divisiones inferiores, pero los libros me ayudaron a saber expresarme, a tener una cultura general y eso fue importante para desenvolverme con facilidad”, cuenta Panichelli.
Nacido en la localidad de Los Surgentes, provincia de Córdoba, el 20 de junio de 1964, el exgoleador recuerda que un día decidió dar un paso más y se animó a escribir. Desde ahí no soltó más la pluma.
Su “debut” fue con El caso Marino, seguido de 30 días en el infierno; la tercera publicación fue Mi Barcelona y la cuarta, El camino del salmón, que vio la luz este año.
El personaje central es un técnico de fútbol que en cada libro tiene un desafío distinto. Detalla que en El caso Marino un DT de inferiores y coordinador está ante la situación de un chico que está por debutar y que tiene problemas con el pase y los representantes. Se basó en una situación de Ramón Wanchope Ábila, actual delantero de Boca Juniors, a quien dirigió cuando comenzaba su carrera.
En 30 días en el infierno el DT dirige un club de primera división que debe pelear por evitar el descenso y vive tensiones y circunstancias propias de un plantel en zona roja.
Mi Barcelona lo dice todo, su personaje pasa a ser coordinador de un club y debe armar el equipo de su vida desde la nada.
El camino del salmón cuenta la función de un mánager deportivo y van surgiendo situaciones que el personaje pasa en su club en paralelo a su vida particular.
“Me gusta mucho la novela policial y me basé en esa estructura para escribir. Los libros tienen capítulos cortos con un desafío, desarrollo y el desenlace”, refiere Panichelli.
Agrega que los tirajes fueron cortos, de 300 a 400 ejemplares, solo por hobby y no por algún beneficio económico. “La misma editorial de Córdoba distribuye y vende, el primer libro lleva ya tres ediciones. Más que promocionar una obra, lo mío es contribuir a la divulgación de la lectura”.
De niño y joven leyó mucho a Gabriel García Márquez, Mario Vargas Llosa y Eduardo Galeano. A ellos sumó a autores de tramas policiales y de misterio como el italiano Andrea Camilleri y el sueco Henning Mankell, que lo influenciaron en sus obras.
“Por supuesto que en cada obra hay un 50 por ciento de vivencias personales y la otra mitad es ficción, como las personas o los clubes”.
Su misión de contribuir al hábito de la lectura sobre todo en los jóvenes futbolistas le permitió dar charlas en categorías inferiores de los clubes de su provincia. También lo hacía a la par de dirigir en la formación de nuevos valores.
“Habitualmente visito los clubes con la idea de fomentar la lectura en los niños y jóvenes que se preparan para ser futbolistas, quiero que vayan más allá de esta práctica, les aconsejo que terminen sus estudios. Trato de aportar a la persona con el único fin de que se supere y cambie las situaciones en las que todos vivimos en la actualidad”.
Sus publicaciones merecieron elogios por parte de su familia, amigos y futboleros que van más allá de los campos de juego.
Panichelli agradece y no se cansa de repetir que lo suyo es por incentivar la lectura, rubro en el que tiene cuatro “goles” marcados y va por más.






