La Copa América de Brasil ya tiene a sus cuatro “mejores” equipos, los que disputarán las semifinales y, de ahí, el par que luchará por el título: Brasil, Argentina, Chile y Perú, ¿son realmente los mejores?
El fútbol dejará de ser injusto cuando los que lo manejan hallen la manera de organizar torneos más equitativos, en los cuales los méritos deportivos sean los que realmente definan las posiciones.
Mientras ello no ocurra y los “formatos” sean los mismos, seguirán ocurriendo cosas. Por ejemplo, Perú apenas ganó un partido —a Bolivia—, es la selección que sufrió la peor derrota (un 5-0 endosado por Brasil) y tuvo la fortuna de acabar como una de las mejores terceras de la fase de grupos; sin embargo, con semejante campaña y, en un siguiente paso la ayuda del odiado y a la vez querido VAR está en el umbral de una final.
Lo cierto es que Colombia, el mejor equipo de la primera fase, ya se fue a su casa eliminada por Chile. Paraguay entró de milagro a cuartos ¡con apenas dos puntos! —gracias a otro partido (el que igualaron Qatar y Ecuador)— y en esa siguiente instancia casi elimina a Brasil, que tuvo que encomendarse a los penales para no hacer el ridículo.
Con 22 partidos ya disputados, de los 26 que tienen que jugarse en total, la Copa América va camino a su definición. Haciendo una tabla de posiciones de lo ocurrido hasta aquí —tomando en cuenta los 90 minutos por encuentro—, resulta lo siguiente: en el primer lugar está Colombia, con 10 puntos; el segundo está empatado por Brasil y Uruguay, cada uno con 8; les siguen Argentina y Chile, a 7; mientras que Venezuela —con mejor gol diferencia— y Perú llegaron a 5, delante de Paraguay (3), Japón (2), Qatar (1), Ecuador (1) y Bolivia (0).
En el fútbol, ser mejor quiere decir ser superior al rival en lo colectivo, lo individual, en la propuesta, en el juego como tal. Pero, a veces, ocurre que ser peor en todo eso también vale y es por ello que muchas veces se da aquello de que los últimos serán los primeros.






