El arquero de Bolívar ha sido clave en varios partidos para conservar un buen resultado, lo fue de nuevo anoche frente a Oriente Petrolero, a pesar de que un gol albiverde en realidad fue un autogol suyo.
En la planilla oficial del partido está escrito que el autor del primer tanto de Oriente, el del empate inicial, fue obra de Nicolás Franco. El delantero fue el último de su equipo en tocar la pelota impulsándola, buscando que traspase la línea de sentencia; sin embargo, el “empujón” final fue de Moreira, que llegó a dar un manotazo en procura de rechazarla, aunque lo único que hizo fue meterla.
Aparte de ello, que fue una acción desafortunada en el marco de una gran actuación del guardameta, el costarricense hizo atajadas —cuando menos cinco— que evitaron los festejos orientistas y salvaron a Bolívar de una derrota en el Tahuichi Aguilera.
Moreira se mostró seguro desde el comienzo, cuando le atajó un remate de zurda a Franco; pero hubo otras dos muy buenas acciones suyas en la primera mitad: a los 30, volando abajo ante un disparo de Pablo Ruiz, y a los 36, después de un fuerte disparo de Daniel Rojas.
En el segundo tiempo, la “víctima” del buen guardameta de la selección de Costa Rica fue el goleador José Alfredo Castillo, a quien primero le ahogó un cabezazo bien dirigido, se lanzó y junto al palo atrapó la pelota.
Y cuando el partido ya expiraba y Oriente buscaba con afán la victoria, de nuevo Castillo tuvo una chance, la pelota le llegó al pie y remató, bajo y difícil, donde casi de forma increíble llegó el guardameta celeste.
(30/09/2019)






