Los bolsillos de algunos clubes empiezan a vaciarse y no tener ingresos por concepto de recaudaciones ya es motivo de preocupación, debido a la suspensión de tres jornadas del torneo Clausura en medio de una complicada situación política y social que atraviesa el país.
Los ingresos por la venta de entradas es, en casos, la única fuente que brinda recursos económicos “frescos”, aparte del dinero que ponen los dirigentes, de su bolsillo, para cumplir con las planillas salariales y para otros gastos operativos.
Nacional Potosí es uno de los casos. Sus dirigentes pagan los sueldos del cuerpo técnico y de los jugadores con aportes propios, pero su flujo económico se ha visto afectado porque sus actividades empresariales particulares también están afectadas.
“El directorio está formado por empresarios dedicados a la minería, pero las exportaciones han bajado por el paro cívico en Potosí, por tanto no hay desembolsos que lleguen desde el exterior a los bancos”, admitió Wilfredo Condori, presidente de Nacional.
Pese a esas dificultades, la directiva trata de cumplir con sus jugadores. “El sábado cubrimos la mitad de la planilla de septiembre, hasta ahí alcanzamos. Si bien los jugadores siempre piden el pago total, también comprenden la situación por la que estamos atravesando todos”.
Ya son casi dos semanas sin fútbol en el país. Entre el viernes 18 y sábado 19 se disputó la última fecha. El mes, sin embargo, sigue avanzando y los clubes tienen que cumplir con sus compromisos.
“Los contratos siguen corriendo, además hay otros gastos para que Nacional se siga entrenando mientras la situación se solucione”, comentó.
Aurora tampoco se sostiene solo con recaudaciones. Su presidente, Jaime Cornejo, dijo que para cumplir hay que hacer varias gestiones.
“Afecta mucho la coyuntura, el club no recibe mucho dinero por recaudaciones y encima la crisis llega justo cuando nos iba a tocar jugar contra equipos que son atractivos en cuanto a taquilla. La próxima semana ya deberemos dos planillas. Hablé con el capitán (Iván Huayhuata) para ver cuándo podemos cubrir un sueldo. Los jugadores tienen familia y deben solventar sus necesidades”, señaló.
Guabirá ya se hace a la idea de que el certamen irá más allá del 11 de diciembre, por tanto habrá que cumplir más obligaciones de las previstas. Su presidente, Rafael Paz, señaló que la crisis golpeará fuerte y lamentó, una vez más, porque la Federación Boliviana de Fútbol (FBF) no les dé a los clubes mayores recursos por la participación de la selección nacional.
“La selección jugará dos amistosos y no hay señas de que recibamos dinero por eso, cuando son los clubes los que hacemos el fútbol en el país. Hace un tiempo reclamamos más dinero por la Copa América y no nos dieron. Ahora seguro será igual porque César Salinas, el presidente, maneja como quiere la FBF”, criticó.
San José pasa por varios apuros económicos en esta gestión. A diferencia de otras semanas, su plantel se está entrenando, pero la directiva no recibe recursos por recaudaciones.
Su mejor ingreso se dio en el partido con The Strongest hace tres semanas y ese dinero fue para el plantel.
“No podemos jugar porque no hay garantías, debemos cuidar la integridad física de los jugadores, de los aficionados y no contamos con la Policía que está acuartelada. Clubes con buena cantidad de hinchas tenemos las recaudaciones como fuente de ingresos para amortiguar obligaciones, pero éstas por ahora no hay y los contratos siguen corriendo”, expuso Carlos Estrada, vicepresidente del club.
El cruceño Royal Pari es uno de los pocos que está al día, por el esfuerzo dirigencial, pero ya sabe que su presupuesto va a crecer si el torneo se amplía. “A todos nos tocará hacer los esfuerzos correspondientes, pero qué podemos hacer… Ni los jugadores ni los dirigentes tenemos la culpa. De todas maneras, el club tiene una planificación que cumplió al 100% para tener tranquilo al plantel”, señaló el dirigente Lázaro Ferreira.
(30/10/2019)






