Mucha gente aún no está familiarizada con el nombre de Esteban Núñez del Prado Pizarro (Santa Cruz, 2 de junio de 2004), pero lo más seguro es que pronto sea conocido a nivel nacional e internacional, ya que es una joven promesa de la natación que se inició de muy pequeño solo para aprender a moverse en el agua y ahora empieza a destacarse en eventos incluso fuera del país.
Con 15 años compite contra nadadores de categorías mayores en Bolivia y en el exterior rivaliza con bañistas de hasta 17 años, a quienes les hace frente, claro ejemplo es que tuvo una destacada participación en la II Copa UANA (Unión Americana de Natación) Panamericana que se realizó en Lima, Perú.
Entre los 11 bolivianos que participaron, él fue el único que se clasificó a una final y se ubicó en la séptima casilla en los 100 metros espalda con un tiempo de 1 minuto, 1 segundo y 70 centésimas.
También estuvo cerca del Top-10 en otras pruebas: 200 m combinado individual (11°), 50 m espalda (11°), 50 m mariposa (11°), 4×50 m libre junto a Gróver Sanabria, Emiliano Terrazas e Ignacio Pardo (12°) y 4×50 m relevo combinado con Iván Bernal, Pardo y Sanabria (9°).
“Me siento feliz por lo que hice y hago. Compito en una categoría en la que soy menor (16-18 años), entonces estoy contento con los resultados y los tiempos que estoy consiguiendo”, afirma Esteban, quien ya posee cuatro medallas internacionales.
Tiene un oro en los 200 espalda, una plata en 100 espalda (ambos en la Copa Pacífico del año pasado en Lima) y dos bronces en el Sudamericano Escolar de Arequipa 2018.
Sin embargo, la Copa UANA fue de otro nivel, ya que los mejores nadadores juveniles del continente participaron con el objetivo de hacer marca mínima para diferentes eventos, como los Juegos Olímpicos de Tokio 2020.
Su gran ascenso no se dio de la noche a la mañana, sino que fue un esfuerzo que comenzó cuando tenía cuatro años, edad en la que sus padres Tato y Cecilia lo llevaron al RoLea Center, una escuela para que aprenda a nadar.
Ahí se quedó por un año para luego irse al Aquatic Club, donde conoció a su actual entrenador: Yassir Abdala, quien le dio la mentalidad de mejorar para competir a nivel internacional.
“Mi entrenador es de la idea de llegar a los Juegos Olímpicos y me dijo que ‘tenemos que entrenar fuerte’, desde entonces hemos trabajado cada vez más”.
En el Aquatic Club estuvo hasta sus ocho años para luego irse al Club Medley, donde actualmente se encuentra y también se prepara con Yassir.
Fue entonces que Esteban debía tomar una decisión importante: dedicarse de lleno a la natación o seguir practicando otros deportes como hobby. “Yo era muy activo, practicaba tenis, gimnasia, kenpo, equitación, fútbol y natación, entonces Yassir me dijo que tenía que escoger y me decidí por la natación porque me gusta mucho y cada vez me encantó más”.
No tardaron en llegar sus logros locales y nacionales, acumula más de 100 medallas entre oro, plata y bronce. A ello se suma a que actualmente posee 22 récords bolivianos: 10 en piscina corta (de 25 metros) y 12 en larga (50) en diferentes categorías y estilos.
Las pruebas en las que más se destaca son 100 mariposa, 100 y 200 espalda, y 200 combinado individual.
Gracias a la natación pudo conocer varios países como Chile, Perú, Brasil y Hungría, donde participó el año pasado en el Mundial Juvenil, desarrollado en Budapest.
Por todos estos logros Esteban se perfila para ser la siguiente figura boliviana en la natación masculina y sigue de cerca a los mejores de la actualidad: José Quintanilla, Gabriel Castillo, Santiago Cavanagh y Hugo Soruco.

- El nadador cruceño (der.) con dos compañeros, en la Copa UANA. Foto: Familia Núñez del Prado
Apunta a los JJOO de Dakar y París
Como muchos deportistas, Esteban Núñez del Prado solo tiene un objetivo en mente: clasificarse a los Juegos Olímpicos, y por ello apunta a habilitarse por mérito propio a París 2024 (del 26 de julio al 11 de agosto), aunque también busca ir primero a los de la Juventud en Dakar 2022 (del 22 de octubre al 9 de noviembre).
“Mi sueño es clasificarme a los Juegos Olímpicos de París y también a los de la Juventud, en Dakar. Seguiré entrenando con todas las ganas para mejorar cada vez más”, señala Esteban.
Por su edad (15 años) y la proyección que muestra tiene muchas chances de cumplir con sus objetivos en una disciplina en la que hay fuerte competencia a nivel mundial.
Pero antes de intentar llegar a Dakar o París, primero buscará competir en otros dos torneos este año: la Copa Pacífico Juvenil de Cali (del 29 de septiembre al 4 de octubre) y el Mundial Absoluto de Dubái (del 15 al 20 de diciembre).
En el primer evento buscará el podio, mientras que en el segundo tratará de obtener la marca mínima.
Para estos torneos y los que disputó este año solo tuvo el apoyo de un auspiciador: La Boliviana Ciacruz Seguros, grupo del cual es miembro desde hace un mes. “Me apoya económicamente, y lo que falta lo sacamos del bolsillo de mi familia”, recalca el cruceño, quien el año pasado estuvo dentro del programa Tunkas durante cinco meses.






